Muchas Gracias a Todas Estas Mujeres

Empresarias e innovadoras que cambiaron la belleza para siempre

¿Qué hubiera sido de la belleza sin las mentes asombrosas de estas mujeres? En este Mes de la Historia de la Mujer, vamos a destacar a algunas de ellas que han hecho que nuestras vidas de belleza sean más fáciles, inspirándonos con sus éxitos en el proceso. 

Lyda D. Newman
Estilista de profesión, inventora y sufragista, Lyda D. Newman patentó un nuevo y mejorado cepillo para el cabello en 1898. Newman diseñó un cepillo duradero, fácil de limpiar y que proporcionara ventilación durante el cepillado. 
 
Cuando Newman no estaba trabajando en su salón de belleza, estaba ocupada como pilar del movimiento Sufragio a principios de 1900. Tenemos que agradecerle a esta entusiasta de belleza y activista por las cerdas sintéticas que aún utilizamos hoy en día. 
 
Lydia O' Leary 
Lydia O’Leary era una inventora que deseaba aceptación y oportunidad. Ella nació con una mancha roja oscuro que cubría una gran parte de su rostro, y por la cual a menudo la gente que no la conocía se le quedaba viendo. Después de haberse graduado de la universidad en 1921, le sugirieron que buscara trabajo como dependienta de una almacén en la ciudad de Nueva York, pero a pesar de sus aptitudes, las tiendas la rechazaron debido a la marca de nacimiento que tenía en el rostro. 
 
Posteriormente,O’Leary aceptó un trabajo pintando tarjetas. Después de haber cometido un simple error en el trabajo, surgió la idea de su invento. Después de varias pruebas, y una poca de ayuda de una química, ella creó una base de maquillaje que podía cubrir satisfactoriamente su marca de nacimiento. En 1932, Lydia O’Leary se convirtió en la primera y única persona en recibir una patente por una base de maquillaje. 

Madame C.J. Walker 
Madam C.J. Walker era una desarrolladora de productos para el cabello y la primera mujer millonaria afroamericana. Ella era hija de una pareja que habían sido esclavos de una plantación de algodón en Luisiana, y a la edad de 20 años, ya había perdido a sus papás y a su esposo. Cuando empezó a perder el cabello, debido a los métodos de alaciado de aquel entonces, inventó una fórmula acondicionadora hecha de shampoo y una pomada para alaciar el cabello. Con eso, Walker había inventado un nuevo método para alaciar el cabello. 
 
Ella empezó a producir y a vender Madam C.J. Walker’s Wonderful Hair Grower junto con 16 productos más. Iba de casa en casa dando tratamientos de belleza, y a medida que sus ventas fueron creciendo ella entrenaba a otras personas para vender su producto como ella lo hacía. Antes de su muerte en 1919, ella tenía más de 2,000 “Walker Agents” (vendedoras) vendiendo su línea de productos. Walker también abrió una cadena de salones de belleza y una escuela de belleza llamada Leila College. 

Lydia Pinkham
En 1875, Lydia Estes Pinkham, maestra, activista por los derechos de las mujeres y abolicionista, convirtió sus humildes remedios caseros a base de hierbas, en un negocio lucrativo. Fue considerada una defensora de la salud de las mujeres, en un momento en el que los problemas de las mujeres no se discutían en la comunidad médica. Como resultado, fue reverenciada y perseguida a la vez por sus francas discusiones sobre la salud de las mujeres. Pinkham's Vegetable Compound se convirtió en una de las medicinas patentadas más conocidas del siglo XIX, y uno de los productos más exitosos jamás comercializados para mujeres. Hoy en día, aún existen remedios en las farmacias con el sello y nombre de Pinkham. 
 
Jan Day
Janice Tripp Eldredge nació en 1919. Después de haber salido de la universidad, trabajó en publicidad, (las Relaciones Públicas de aquellos días), en donde conoció a su futuro esposo Frank Day. Al poco tiempo de haberse casado, Jan y Frank se dieron cuenta de que no querían tener trabajaos en los que alguien más decidiera cuánto iban a ganar. 
 
Después de cierto éxito vendiendo de puerta en puerta, establecieron “una compañía con corazón” y así fue como nació JAFRA (JAn y FRAnk). Empezaron de cero, creando un producto de alta calidad (Royal Jelly - Jalea Real) e invirtiendo en personas con deseos de trabajar y amor por lo que hacían. Hoy en día, cientos de miles de Consultoras JAFRA y millones de consumidores de productos de cuidado de la piel alrededor del mundo, se han beneficiado de la misión de Jan y Frank.  

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